NOSOTROS

El problema que vimos

Cualquiera que haya pasado un día de playa lo conoce: llegas, montas la sombrilla, te tumbas… y a los veinte minutos ya tienes sed. Levantarte, vestirte por encima, cruzar la arena ardiendo hasta el bar o el hotel más cercano, hacer cola, volver cargado. Y al rato, otra vez.

La hostelería de la zona tiene la cocina, la carta y la calidad. La playa tiene al cliente, tumbado a doscientos metros. Y en medio, nada que los conecte.

Ese «nada» es lo que hemos resuelto.

Lo que hacemos

Playa VIP es el enlace entre la hostelería y la arena. Conectamos las cocinas de bares, restaurantes y hoteles de la zona —con su propia carta, su calidad y su forma de trabajar— con el sitio exacto donde está tu toalla.

No somos un chiringuito más ni un negocio de un único local. Somos la infraestructura de reparto: el cliente escanea un código QR en su sombrilla, elige de la carta del establecimiento colaborador que le corresponde y nosotros nos encargamos de que el pedido llegue a la arena en el menor tiempo posible.

Cada colaborador aporta lo que mejor sabe hacer —su cocina—; nosotros ponemos la tecnología y el equipo que cruza la arena para que ese pedido llegue caliente, frío, o exactamente como tiene que llegar.

Por qué lo hacemos

Porque unas vacaciones de verdad no deberían tener colas, ni esperas, ni la excusa de «vamos a esperar a tener más hambre para que merezca la pena levantarnos».

Las vacaciones son para desconectar. Nosotros nos ocupamos de que ese rato frente al mar no se interrumpa por nada que no sea el propio placer de estar ahí.

Ese es nuestro trabajo: que tú no tengas que hacer ninguno.

De dónde venimos

Nacimos en Peñíscola, en la Avenida Papa Luna, apoyados en la experiencia y la confianza de negocios hosteleros de toda la vida que ya conocen bien al turista de esta costa. A esa base le hemos sumado tecnología sencilla y un equipo pensado para moverse rápido por la arena.

Playa VIP: el enlace entre la hostelería y la playa. Te lo traemos a ti.